S. RAMOS.
Villanueva de Campeán
«Decepcionado
y dolido». Así se siente Joaquín Matos González por la desidia y el
olvido que muestran las administraciones ante los problemas de pequeños
pueblos como el suyo, donde están censados 150 habitantes. El regidor
cuenta, cómo al cabo de un año de asumir el bastón de mando, un intenso
aguacero se llevó por delante parte de un puente por el que pasaban
agricultores de Villanueva y Casaseca de Campeán. De aquella se puso en
contacto con la Confederación Hidrográfica del Duero, que es quien
tiene las competencias directas sobre canales y arroyo y todavía está
esperando respuesta. «Mientras tanto, los agricultores siguen dando
rodeos inmensos para acceder a sus tierras de labor». - Parece que no
son todo satisfacciones ser alcalde en un pueblo tan pequeño. - No lo
son porque las administraciones no son sensibles a las demandas de
estos núcleos rurales. Por poner un ejemplo, estamos pendientes ahora
de que nos envíen la maquinaria de la Mancomunidad para que pase por
los caminos de concentración que están hechos polvo. Hace una semana
nos dijeron que las iban a enviar. Sabemos que están en localidades
cercanas como Jambrina trabajando. Vamos a ver si llegan hasta aquí.
- Imagino que con 150 habitantes, el presupuesto municipal no dará para mucho.
-
Hace poco lo hemos aprobado en Pleno y no llega a los cien mil euros. A
nosotros no nos dan nada más que lo que nos corresponde por ley. Y no
es por no pedir, porque estamos al tanto de todas las convocatorias que
salen en los boletines oficiales, pero no llega nada. Gestionar un
pequeño ayuntamiento es fácil, pero cuesta su trabajo porque no nos
podemos permitir ni tener alguacil, con lo cual recae todo el trabajo
sobre los concejales. Así que pequeñas ayudas como las personas que se
han podido contratar desde el paro por cuatro meses de verano han sido
muy beneficiosas para mantener el entorno al día y hacer pequeñas obras.
- ¿Tienen algún proyecto planteado?
-
Si, proyectos hay, pero no así dinero. La idea nuestra es realizar una
nave multiusos de la que se destinaría una parte como Centro de
Interpretación de la Vía de la Plata. La memoria valorada ya está hecha
y ronda los 102.000 euros. Por Planes Provinciales tenemos solicitada
la pavimentación de una calle del casco urbano valorada en 48.000
euros, pero Villanueva tiene muchas necesidades a cubrir.
- ¿Por ejemplo?
-
Prioridad absoluta es el abastecimiento de agua, porque no hay presión
y no se puede meter más de un kilo de presión porque estallarían todas
las tuberías. Y por otro lado, insisto, los caminos de concentración
están en muy mal estado.
- En más de una ocasión se les han inundado viales por las lluvias.
-
La carretera que nos une con Cabañas está intransitable, y el enlace
con Corrales parecido, aunque un poco mejor. Pero los peor parados a
causa de las lluvias han sido los agricultores, pues el pasado mayo
cayó fuerte la lluvia y una parte del puente que enlaza el término con
el de Casaseca de Campeán se vino abajo. Va a hacer cinco meses que nos
pusimos en contacto con la Confederación y todavía estamos esperando
respuesta.
- ¿Se sienten beneficiados por ocupar un lugar central en el trazado de la Vía de la Plata, al disponer de un albergue?
-
Yo creo que si, porque a diario transitan peregrinos y en primavera y
verano se quedan pequeñas las doce plazas que ofertamos y en más de una
ocasión hemos tenido que habilitar las viejas escuelas para ofrecer
alojamiento. El Ayuntamiento cobra seis euros por día, una tasa
idéntica a la establecida en el resto de los albergues de esta ruta.
- El pueblo es, también, el epicentro de la Denominación de Origen de Tierra del Vino. ¿Les está beneficiando?
-
Confiemos que a la larga sea así. La Denominación de Origen es joven y
tiene por delante un largo recorrido. Desde el Ayuntamiento siempre se
les ha facilitado las cosas y prueba de ello es el solar que se les ha
donado y donde en un futuro se construirá la sede. Hay tres bodegas,
pero además en el pueblo existen dos fábricas de aguardiente,
agricultores y gente que vive de la construcción. Pero de lo que más
orgullosos nos sentimos es de que hay muchos niños que alegran la vida
e inyectan vitalidad al municipio.